lunes, 25 de mayo de 2009

CUENTOS QUE CONSTRUYEN LOS PEQUEÑINES EN SU GRAN MUNDO DE FANTASÍAS

EL NIÑO Y EL PERRO
Por: Nayerlis Castro
Edad: 10 años


Había una vez un niño que fue a una laguna tirando piedras. De pronto vio un perro muy triste, porque el perro no tenia hogar. Al niño se le dio por darle una galleta al perro, entonces el perro la cogió y se pusieron a jugar con una pelota. El niño pensó que ese podía ser su perro y se lo llevó a su finca con una gran familia. La familia del niño se puso contenta al recibir el perro, porque el perro era obediente, y así el niño, sus padres y el perro formaron una gran familia feliz.
Fin...




EL PERRO HAMBRIENTO
Por: Andrés García
Edad: 12 años


Érase una vez en una aldea, se encontraba un perro flaco, sucio y hambriento. Según su estado, los aldeanos no le daban de comer, nadie se apiadaba de él. Cierto día, el perro iba comiendo por la aldea cerca del bosque, cuando de repente de allí salió una ardilla con una nuez en su boca y, mirando fijamente a los ojos del perro, arrojó su nuez. El perro con lo hambriento que se encontraba, de un bocado se comió la nuez, le supo deliciosa y sintió de inmediato un gran alivio dentro de su cuerpo, y lanzando un suave ladrido agradeció a la ardilla, y siguió su camino.
El perro iba feliz, satisfecho, muy agradecido con la ardilla, y caminando y caminando se encontró un gran charco, vio el reflejo de su rostro en él y exclamó: ¡la ardilla, ha salvado mi vida desinteresadamente, sin pensar de lo que le hubiese pasado conmigo. No me conocía y me dio, seguramente, su última nuez. Hizo lo que ninguna de las personas de la aldea ha hecho por mí... calmar mi hambre y de paso restablecer mi salud.
¡Volveré a agradecerle muchas veces más!




UNA ARDILLA MÁGICA
Por: Daniela Castillo
Edad: 12 años

Había una vez un niño llamado Carlitos y un día cualquiera salió al campo aprovechando que era un día soleado y caluroso para darse un baño en el charco. Allí se encontró con animales asombrosos, pero lo que no sabía era que se iba a encontrar con una ardilla mágica. Esta ardilla era mágica por que hablaba, él, asombrado, no dejó de hacerle preguntas y aquella pequeña ardilla no dejó de contestárselas. Pasado un largo rato oscureció y Carlitos no quería dejar la ardilla sin que le contara más de su vida, pero entonces pasó algo muy extraño: la ardilla desapareció de la nada y Carlitos, aburrido, regresó a casa. Desde lo sucedido, Carlitos iba todos los días a aquel charco; pero la pequeña ardilla no volvió a aparecer.
Fin...




UN AMIGO PARA EL DRAGÓN
Por: Oscar Mojica
Edad: 12 años


Érase una vez en una aldea, un pequeño dragón que un día salió de su casa decidido a conseguir un amigo que lo escuche, llegó al bosque y primero se encontró una ardilla y le dijo:
-¿quiere ser mi amiga?
Y la ardilla le contestó
-no porque estoy ocupada.
Entonces el dragón siguió en busca de su amigo y llegó a un lago, y se encontró con un hipopótamo y le dijo:
-¿quiere ser mi amigo?
Y le contestó el hipopótamo:
-no porque estoy cansado.
Y el dragón siguió en busca de su amigo; pero ya estaba cansado y aburrido y se sentó al pie de un árbol de manzana. Le cayó una manzana en su cabeza y la recogió y, en ese momento, pasó una serpiente malvada y le jugó una broma al dragón y empezó a hablar. El dragón pensó que era la manzana, entonces le dijo la manzana:
-¿quiere ser mi amigo?
El dragón dijo sí. Entonces la llevó a su casa y la serpiente se fue. El dragón hizo comida para los dos y empezó a servir y le dijo a la manzana:
-¿cuánto te echo?
Pero como la manzana no habló, le sirvió toda la olla, entonces el dragón dijo: -me gusta que los amigos coman-.
El dragón ya había terminado su cena; pero la manzana no había probado bocado. Entonces dijo el dragón -regálame un poco-, y le sacó un poco de comida de la comida a la manzana y el dragón dijo: -me gustan los amigos que comparten-.
Al otro día él salió a comprar y la dejó en la casa, y mientras él caminaba en el bosque, una morsa se comió su manzana. Después llegó el dragón y, llorando, vio a la manzana y le dijo:
-¿qué te pasó?-, entonces la llevó al médico y el médico le dijo:
-esa manzana se murió-. El dragón aburrido la enterró en su casa y todos los días lloraba el dragón. Pasaron unos meses y en casa nació un palo donde enterró la manzana. Entonces se sentó al pie del árbol pensando que quería un amigo,en ese momnento cayó una manzana en su cabeza, entonces dijo el dragón: -hola amiga, me estabas haciendo falta-.




EL POLLITO AMARILLITO
Por: Moisés Domínguez
Edad: 12 años


En un patio vivían una gallina, el gallo y cinco pollitos. Un día la gallina invitó a los pollitos a dar un paseo fuera del patio. Los pollitos salieron muy contentos, porque tenían deseos de conocer otros lugares. La mamá gallina les advirtió que no se alejaran mucho de ella porque corrían peligro; pero el pollito más amarillo y pequeñito decidió darse a la aventura, y se alejó por un caminito que lo condujo a un arroyo. Cuando estaba allí en ese arroyo quedó sorprendido con las aguas que corrían alegres y, que al caer en las rocas, hacían ruidos que parecían música. Él se envolvió en ese encanto de la naturaleza, tanto que no se dio cuenta del tiempo que llevaba allí viendo el paisaje.
Su madre, desesperada, y sus hermanitos lo buscaban afanosamente, y se decía -¿dónde andará, se lo habrán comido las fieras?- Y la desesperada madre gritaba -¡mi hermoso pollito amarillito, dónde estás! Y gritó cuántas veces pudo.
Pero al rato el pollito escuchó la algarabía y se acercó diciendo:
-¿por qué tanto alboroto, no ves que estoy sólo a un paso?- Es que me envolví en el encanto de la naturaleza. ¡Vengan, vengan para que puedan ver tanta belleza! -dijo-.
Cuando todos corrieron a ver quedaron asombrados. Tanto que olvidaron el mal rato por el cual habían pasado. Y así, cuando iban de regreso a casa, contaban muy contentos lo rico que habían pasado y los nuevos lugares que habían conocido.

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